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Comprar tu primera vivienda es un paso importante, pero antes de empezar a buscar casa o firmar una reserva conviene tener claro si tu perfil puede encajar con lo que suelen pedir los bancos.
Una de las dudas más habituales es: ¿qué requisitos necesito cumplir para pedir una hipoteca para primera vivienda?
La respuesta depende de cada caso, pero normalmente las entidades valoran varios puntos: tus ingresos, tu estabilidad laboral, el ahorro disponible, tu nivel de endeudamiento, tu historial financiero y la vivienda que quieres comprar.
En INTERTECA ayudamos a estudiar tu situación antes de presentar la operación a los bancos, para que sepas qué opciones reales tienes y qué pasos conviene dar antes de comprometerte con una vivienda.
No existe una lista única que sirva para todos los bancos, porque cada entidad tiene sus propios criterios de riesgo. Aun así, hay una serie de requisitos que suelen repetirse en la mayoría de operaciones.
El banco quiere comprobar que puedes pagar la hipoteca con estabilidad, que tienes ahorro suficiente para afrontar la compra y que tu situación financiera no está demasiado ajustada.
Los ingresos son uno de los primeros puntos que se revisan. La entidad quiere saber cuánto ganas, si esos ingresos son recurrentes y si puedes asumir la cuota de la hipoteca sin poner en riesgo tu economía.
Una nómina estable, un contrato indefinido, antigüedad laboral o ingresos regulares suelen ayudar a que el perfil sea mejor valorado.
En el caso de los autónomos, también se puede conseguir una hipoteca, pero normalmente será necesario justificar bien la actividad, los ingresos declarados y la evolución del negocio.
Para comprar una primera vivienda no basta con que te concedan la hipoteca. También necesitas tener ahorro disponible para cubrir la parte que el banco no financia y los gastos asociados a la compra.
Lo habitual es que el comprador aporte una entrada y tenga margen para impuestos, notaría, registro, gestoría y tasación.
Si tienes ingresos estables pero poco ahorro, no significa que debas descartarlo automáticamente, pero sí conviene estudiar bien la operación antes de avanzar.
El banco también revisa cómo has gestionado tus obligaciones financieras hasta ahora.
Si has pagado correctamente otros préstamos, no tienes impagos y mantienes un nivel de deuda razonable, tu perfil suele ser más sólido. En cambio, si aparecen incidencias, cuotas atrasadas o un endeudamiento elevado, la operación puede complicarse.
Uno de los requisitos más importantes para pedir una hipoteca es tener claro cuánto dinero necesitas aportar antes de comprar.
En una primera vivienda, muchas operaciones se plantean con una financiación cercana al 80% del valor de compra o tasación. Esto significa que, como referencia habitual, el comprador debe aportar aproximadamente el 20% restante como entrada.
A esta entrada hay que sumarle los gastos de compraventa, que pueden variar según la comunidad autónoma, el tipo de vivienda y el importe de la operación.
Por eso, antes de firmar arras o comprometerte con una vivienda concreta, es recomendable calcular bien cuánto dinero necesitas para comprar una casa.
La entrada es la parte del precio que normalmente no cubre la hipoteca. Por ejemplo, si quieres comprar una vivienda de 200.000 € y el banco financia el 80%, la hipoteca cubriría unos 160.000 €. El resto, unos 40.000 €, deberías aportarlo tú. Este porcentaje puede variar según el perfil y la operación, pero es una referencia útil para empezar a hacer números.
Además de la entrada, hay que contar con impuestos, notaría, registro, gestoría y tasación. Estos gastos pueden suponer una cantidad importante y no siempre se tienen en cuenta desde el principio. Por eso, si solo calculas la entrada, puedes quedarte corto a la hora de afrontar la compra.
En algunos casos se puede estudiar una financiación superior al 80%, especialmente si el perfil es solvente, hay ingresos estables, poca deuda o garantías adicionales. No es algo automático ni garantizado, pero sí puede valorarse en determinadas operaciones. En INTERTECA estudiamos cada caso para saber qué opciones reales pueden existir antes de presentar la solicitud a las entidades.
Aunque cumplas varios requisitos, una hipoteca puede rechazarse si el banco considera que la operación tiene demasiado riesgo.
A veces el problema no es uno solo, sino la suma de varios factores: poco ahorro, deudas activas, ingresos inestables, tasación baja o documentación insuficiente.
Conocer estos puntos antes de solicitar la hipoteca puede ayudarte a preparar mejor tu caso. También es importante entender qué mira el banco antes de concederte una hipoteca para presentar tu solicitud con más seguridad.
Tener ingresos no siempre es suficiente. El banco necesita poder comprobarlos y entender que son estables.
Esto puede afectar especialmente a personas con ingresos variables, autónomos con poca antigüedad, contratos recientes o situaciones laborales poco claras.
No significa que no puedas conseguir hipoteca, pero sí que será importante preparar bien la documentación y presentar la operación de forma ordenada.
Antes de acudir al banco, es importante saber cómo se ve tu perfil desde el punto de vista hipotecario.
En INTERTECA analizamos tu situación, revisamos tus ingresos, tus ahorros, tus deudas y la vivienda que quieres comprar. Con esa información podemos orientarte sobre tus posibilidades reales y ayudarte a preparar la solicitud.
No todos los bancos valoran igual una misma operación. Por eso, comparamos diferentes entidades y buscamos la opción que mejor pueda adaptarse a tu caso.
Si estás pensando en comprar tu primera vivienda, podemos ayudarte a estudiar tu operación y valorar qué financiación podrías conseguir. Puedes ampliar información en nuestra página de hipoteca para primera vivienda.
También puedes consultar nuestros servicios hipotecarios si quieres conocer otras soluciones de financiación disponibles.
Revisamos tu situación económica antes de presentar la operación, para detectar posibles puntos débiles y saber qué puede mejorar tus opciones. Esto ayuda a evitar respuestas negativas innecesarias y permite orientar la solicitud hacia entidades que puedan encajar mejor con tu perfil.
Cada comprador tiene una situación distinta. No es lo mismo comprar solo que en pareja, tener contrato indefinido que ser autónomo, o contar con mucho ahorro que necesitar una financiación más ajustada. Por eso, estudiamos qué tipo de hipoteca puede encajar mejor contigo y qué condiciones se podrían negociar.
Nuestro trabajo no termina en analizar tu perfil. También contactamos con diferentes entidades, comparamos propuestas y te ayudamos a entender qué opción puede ser más conveniente. La idea es que puedas tomar una decisión con información clara y sin tener que ir banco por banco.
Como orientación general, suele recomendarse contar con alrededor del 30% del precio de la vivienda entre entrada y gastos de compra.
Esta cifra puede variar según la vivienda, la comunidad autónoma, el perfil del comprador y la financiación que se pueda conseguir.
Sí, puede ocurrir. Que un banco rechace una operación no significa que todas las entidades vayan a responder igual.
Cada banco tiene sus propios criterios. Por eso, antes de descartar la compra, conviene estudiar el caso y valorar si hay otra entidad que pueda encajar mejor.
Cumplir los requisitos para pedir una hipoteca no siempre es una cuestión de blanco o negro. A veces la diferencia está en preparar bien la operación, presentar correctamente la documentación y acudir a las entidades adecuadas.
En INTERTECA realizamos un estudio hipotecario gratuito y sin compromiso para ayudarte a conocer tus posibilidades reales antes de dar el paso.
Si estás pensando en comprar tu primera vivienda, revisamos tu caso contigo y te orientamos para que puedas tomar una decisión con tranquilidad.